Claudio Romo es un ilustrador y un literato, en el sentido de que es tanto un autor de imágenes autónomas como un brillante narrador visual. Pero fundamentalmente es uno de los creadores de imágenes más potentes y pregnantes surgidos en Chile y en Latinoamérica durante las últimas décadas. De ello da prueba la pregnancia que sus imágenes están teniendo entre las nuevas generaciones de artistas visuales, particularmente entre sus alumnos en la Universidad de Concepción, y que su trabajo hace ya varios años ha traspasado las fronteras nacionales y regionales. Otra prueba de la singularidad de su obra es el enigma y la serie de interrogantes que ofrece a la crítica y la teoría del arte.

Nos complace entonces tenerlo como invitado en Dibujos que Hablan 2019, como artista singular, y como representante destacadísimo de nuestra ciudad invitada: Concepción.

Su trabajo tiene varios aspectos. Comentemos aquí, solamente como aproximación, la línea de lo que podemos tal vez llamar sus bestiarios, sus imágenes de seres y cuerpos extrañados.

La mejor pista está en las propias palabras De Claudio, en una entrevista: “La naturaleza no busca la normalidad sino la diferencia… La normalidad, es decir la normalización, estanca, detiene.” Se deduce entonces que la normalización es una operación humana, o cultural, la voluntad de reprimir lo que asusta, y de ahí nuestra reacción inquieta ante sus criaturas.

Nos ocurren varias cosas ante dichas imágenes, que muestran expresiones y sonrisas inquietantes: ¿de qué se tratan, de dónde surgen, hay preversidad, o se trata de síntomas? Sabemos por ejemplo que el arte, este arte de imágenes, también es humano, y por lo mismo nos disloca no poder negar que esas criaturas dibujadas, que esos cuerpos extraños somos nosotros, y que hay personas, algunos artistas como Claudio Romo, que por alguna razón poseen una potencia profundamente anti-represiva, y que alcanzan además a sobrepasar la categorización de los géneros (lo monstruoso, el gore, etc.).

De ahí entonces la originalidad de sus imágenes, o sea nuestra certeza de estar ante algo no visto antes, pero que –es necesario agregar– cataliza lo antiguo y lo nuevo en su belleza formal y colorística.

El tema central de estas imágenes de Claudio Romo quizá no sea el miedo, sino el misterio de lo oculto, de lo reprimido, de lo liberado y lo distinto. Intentando a gatas acercarnos a ellas, estas criaturas de Claudio Romo nos producen perplejidad, inquietud, incomodidad, porque como ya está dicho, se comunican con zonas o ámbitos que la sociedad mantiene restringidos, pero que nos atañen, y la inquietud tiene que ver además con no poder pegar cómodamente sobre ellas las etiquetas con las que acostumbramos poner las cosas bajo control, para al final de cuentas no tomarlas en serio.

De ahí, finalmente, destacar la lucidez de Claudio Romo respecto al papel del arte y de la creación de imágenes en la sociedad, y sus certeras críticas en esos aspectos, que pueden encontrarse en varias de las entrevistas y referencias que dejamos a continuación.

Vicente Plaza

“La práctica y el desarrollo de áreas como el diseño nos hacen ver el arte desde una perspectiva mucho menos prejuiciosa y menos jerárquica, una visión modesta pero seria.”

“A la falta de espacios de la cultura en Concepción, el libro se puede convertir en un espacio de ficción y una composición por si sola, una suerte de catálogo de colecciones”

(de DOS TERCIOS, con entrevista en video muy recomendable).

 

ENLACES

https://dostercios.cl/entrevista/claudio-romo

Claudio Romo: El Trabajo Del Miedo

Claudio Romo: “Se pierde el camino cuando un libro se convierte en un objeto de lujo”

https://www.tvu.cl/comunidades/entrevistas-lcc/2018/01/04/claudio-romo-inauguro-exposicion-tabula-esmeraldina-en-el-centro-de-concepcion.html

Claudio Romo, ilustrador y grabador: el arte como herramienta de democratización